"No pertenezco a ninguna agrupación política. No queremos ni derrocar al Gobierno Nacional ni un golpe ni que se vayan todos. Queremos pensar distinto y expresarnos sin que nos llamen gorilas ni golpistas". Emilia Maidana, una joven abogada de 27 años, está convencida de que el reclamo social debe organizarse para ser escuchado. Ella es uno de los eslabones tucumanos de CUNA (Cadena de Unidad Nacional), una agrupación apolítica conformada por ciudadanos que repudian políticas gubernamentales y que participaron de los "cacerolazos" de junio y septiembre. Sus integrantes están convocando a la comunidad a la protesta prevista para el jueves 8, conocida como "8N".

Relataron que la relación comenzó en las plazas donde se manifestaron y se profundizó mediante las redes sociales. "Somos un principio de organización. Porque si nos quedamos sólo en las marchas, no cambiará nada. Es fundamental que si la gente coincide, salga a la calle, pero que también se involucre", resumió Ernesto Castellote (35). Si bien es dirigente del GEN local, aclaró que participa como vecino y que no hay tendencia política en el organismo. "En Tucumán somos una centena. Mientras que en todo el país, CUNA suma más de 800 miembros", puntualizó. La locutora Mónica Roldán (43) consignó que el objetivo principal es reclamar diálogo y propiciar la "unidad nacional". Detalló que se están preparando para marchar y que trabajan tanto en los detalles (como elaborar carteles y conseguir megáfonos) como en las estrategias para sumar adherentes.

"Somos una expresión ciudadana. Sólo pedimos respuestas a cosas que hacen los gobiernos y que no corresponden", concluyó la estudiante de Ciencias de la Comunicación Antonella Falzone (23).

Los miembros de CUNA se reunirán el 8, a las 19, en la plaza Urquiza y de allí marcharán hasta la plaza Independencia. El viernes 9, en tanto, se congregarán en la Casa Histórica para rendir homenaje a los congresales que declararon la Independencia.